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                    ¿Qué es un placebo?
                    Mª Val Bermejo Sanz, catedrática de Farmacia y
                    Tecnología Farmacéutica de la UMH

               n los ensayos clínicos, un pla- marcadores en análisis de sangre. La
               cebo es una sustancia inacti- expectativa de mejora y el contexto
               va o una intervención que se  en que se recibe el tratamiento pue-
         Eadministra de la misma for- den activar mecanismos fisiológicos
          ma que el tratamiento real, pero sin  similares a los de un medicamento
          principio activo. Sirve para comparar  real.  También  influyen procesos de
          en grupos de distintas personas los  aprendizaje, como el condiciona-
          efectos de un nuevo fármaco del que  miento: si una pastilla se parece a
          se espera un efecto concreto, con  un fármaco que antes alivió el dolor,
          otro que no produce ningún efecto.  el cerebro puede anticipar el mismo
          Así,  la comunidad  científica  puede  efecto y reproducirlo en parte.
          determinar si el medicamento es ver-
          daderamente efectivo.          Pero el placebo también tiene un
                                         reverso: el llamado ‘efecto nocebo’.
          El llamado ‘efecto placebo’ ocurre  En este caso, la expectativa negati-
          cuando esa sustancia inactiva pro- va genera consecuencias adversas,
          voca mejoras reales en los síntomas  como más dolor o malestar, incluso
          de una persona. No se trata solo de  cuando la sustancia recibida no con-
          sugestión. Algunos estudios han de- tiene nada activo. Placebo y nocebo
          mostrado cambios medibles en el  muestran hasta qué punto la relación
          cuerpo, como variaciones en la pre- entre mente y cuerpo puede influir
          sión arterial, la frecuencia cardíaca o  en la salud.



                    ¿Qué son las pseudoterapias?
                    Mª Isabel González Álvarez, catedrática de Farmacia y
                    Tecnología Farmacéutica de la UMH

               as pseudoterapias o terapias  infectante en  el  ámbito  industrial,
               pseudocientíficas son aque- pero sin eficacia demostrada cuando
               llas prácticas que se ofrecen  se promociona como ‘ozonoterapia’
         Lcomo equivalentes a trata- para tratar enfermedades. Casi todas
          mientos médicos, pero sin el respal- abusan de la terminología científica
          do de evidencia científica. Prometen  para adquirir credibilidad: kinesiolo-
          curar enfermedades, aliviar sínto- gía aplicada, iriología, nueva medici-
          mas o mejorar el bienestar general  na germánica, programación neuro-
          de forma fraudulenta. Mientras que  linguística, dieta alcalina, etc.
          una terapia es aquella que ha pro-
          bado efectividad real, por encima  Muchas de estas ‘terapias alternati-
          del efecto placebo, las pseudotera- vas’ generan un efecto placebo gra-
          pias conllevan —en el mejor de los  cias a la atención personalizada y al
          casos— un gasto económico que  ambiente relajante que ofrecen. Sen-
          no supone un beneficio real y, en el  tirse cuidado puede aliviar síntomas
          peor de los casos, pueden ser dañi- subjetivos, pero la deontología médi-
          nas o mortales.                ca deja claro que no es ético ofrecer-
                                         las como tratamiento real. El mayor
          Algunas pseudoterapias pueden  riesgo es que una persona enferma
          tener aplicaciones legítimas en un  las elija como primera o única op-
          campo, pero ser pseudoterapias en  ción, retrasando o evitando terapias
          otro, como el ozono, útil como des- verdaderamente eficaces.




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