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En 1991, la cardióloga
hombres y mujeres. Incluso, cuando se trata de investigar en- Bernadine Healy acuñó el
fermedades que afectan desproporcionadamente a las mu-
jeres. Estos sesgos se transfieren a la práctica clínica, donde término ‘síndrome de Yentl’
puede generar prejuicios en la toma de decisiones y, por con- para describir cómo la
siguiente, errores diagnósticos y tratamientos ineficientes que
pueden perjudicar a las mujeres. cardiología sólo reconocía y
trataba de manera
Durante gran parte del siglo XX, las mujeres no estuvieron re-
presentadas adecuadamente en muchos ensayos clínicos por adecuada a las mujeres
dos razones principales. A nivel histórico, las normas éticas tras
la Segunda Guerra Mundial buscaron proteger a las personas cuando sus síntomas se
consideradas vulnerables, entre ellas las mujeres embaraza- parecían a los de los
das, lo que llevó a su exclusión generalizada. A nivel científico,
se asumía que hombres y mujeres respondían igual a los trata- hombres
mientos.
Pero la salud y la enfermedad no son iguales para hombres y las mujeres, debido a que han sido tradicionalmente infraes-
mujeres. Ciertas enfermedades autoinmunes como el lupus tudiadas en ensayos clínicos, lo que ha generado un sesgo de
o la artritis reumatoide tienen mayor incidencia en mujeres, género en el conocimiento médico. Los síntomas y la farmaco-
mientras que los infartos son más comunes en hombres jóve- cinética —asimilación, tiempo en sangre, metabolismo de un
nes. No obstante, los síntomas y la respuesta a los tratamientos fármaco— a menudo se basan en un modelo predominante-
varían según el sexo. Por ejemplo, mente masculino de la enferme-
en el caso de un infarto, los sínto- dad. Este desequilibrio puede te-
mas clásicos —dolor en el brazo ner graves consecuencias, como
izquierdo— son frecuentes en el retraso en el diagnóstico y la
hombres, pero en mujeres se pre- aplicación de tratamientos inade-
sentan más como una opresión cuados en mujeres.
en el pecho o dolor en la gargan-
ta, lo que a menudo se confunde Los últimos estudios realizados
con ansiedad. Si el profesional de por el grupo GRINCAVA ponen en
la salud no conoce estas diferen- evidencia qué factores propios
cias, pueden provocar un sesgo de las mujeres postmenopáusi-
de género en el sector sanitario y cas se asocian con el riesgo car-
provocar retrasos en el diagnósti- diovascular: la edad temprana
co y tratamiento de las mujeres. de la menopausia, la menarquia
temprana, el número de hijos y la
El caso de las enfermedades toma de anticonceptivos. Otro de
coronarias ellos es la deficiencia de estróge-
En 1991, la cardióloga Bernadine nos. La edad de la menopausia
Healy acuñó el término ‘síndro- —a partir de los 50 años en pro-
me de Yentl’ para describir cómo medio— marca un aumento en el
la cardiología sólo reconocía y riesgo cardiovascular. Una mujer
trataba de manera adecuada a mayor de 50 años tiene más ries-
las mujeres cuando sus síntomas go que un hombre de la misma
se parecían a los de los hombres. edad y con las mismas condicio-
Décadas de investigación centra- nes basales. Además, las mujeres
das en su mayor parte en varones premenopáusicas que presenten
convirtieron su fisiología en el mo- Islote pancreático incubado con una sonda fluorescente que también deficiencia de estróge-
permite registrar los cambios en los niveles intracelulares de
delo ‘normativo’, lo que distorsio- calcio que determinan la secreción de insulina y glucagón nos pueden tener un riesgo ma-
nó diagnósticos y tratamientos y desde el páncreas endocrino. La imagen muestra las células yor. Estos factores hay que tener-
ocultó factores importantes como marcadas en la periferia donde se encuentran las células alfa los en cuenta para futuras escalas
el papel protector de los estróge- y beta pancreáticas. Imagen cedida por la Unidad de Diabetes de riesgo, específicas en mujeres.
nos frente a la enfermedad coro- del IDiBE-UMH.
naria. “Es hora de despertar”, ad- Entender las diferencias biológi-
vertía Healy, ante la evidencia de que muchas enfermedades cas entre sexos requiere cooperación entre disciplinas: biolo-
que afectan en especial a las mujeres —sobre todo en la ve- gía, medicina, epidemiología, sociología y estadística. Cuando
jez— siguen sin estudiarse lo suficiente. es relevante distinguir entre sexos, esas diferencias no deben
servir para justificar desigualdades, sino para mejorar la salud
En esa línea avanzan las investigaciones del Grupo de Inves- de toda la población.
tigación Cardiovascular GRINCAVA de la UMH. Desde allí se
busca abordar la desigualdad al estudiar factores de riesgo car-
diovascular específicos de las mujeres en edad menopáusica.
El profesor del Departamento de Medicina Clínica de la UMH Agradecemos a las investigadoras e investigadores
y director del grupo de investigación, José Antonio Quesada, Silvia De Santis, Iván Quesada, Paloma Alonso y José Antonio
Quesada su colaboración en la realización de este artículo
explica que la línea de investigación se enfoca en estudiar a de divulgación científica.
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